Si damos por válido el establecimiento teórico que la matemática predictiva hace de tres tipos de sistemas dinámicos, a saber: estables, inestables y caóticos; podremos, entonces, tal vez, ver con buenos ojos la posibilidad de asociar el desarrollo de determinados juegos de azar a estos últimos.
Los sistemas dinámicos del tipo caóticos cumplen con la peculiaridad que al interior de ellos es difícil ejecutar con precisión una predicción. Sin bien los resultados se manejan dentro de un conjunto que evidencia condiciones que perduran en el tiempo, eso no es suficiente para saber en qué momento ocurrirá uno u otro.
Así y todo, cumple con la característica de que cualquier circunstancia o decisión temprana, por caso (el Blackjack es un buen ejemplo de este tipo de sistemas), incidirá más tarde.
Es el evento que se manifiesta cuando, muchas veces, tal como podremos escuchar si estamos atentos viendo una partida, un jugador se queja porque la conducta poco acertada de un jugador anterior al pedir demasiadas cartas, impidió que le tocara la carta que le hubiese permitido obtener blackjack o simplemente superar a la banca. (más…)